AL
LLEGAR A TI, HERMOSA PRESENCIA DE JESÚS
Al
llegar a ti, hermosa presencia de Jesús se inicia un ciclo de valoración por tu
legado, hermosas palabras que abrieron en mi interior ríos de agua viva por
tanto amor. El que cree en mí, como dice la escritura, de su interior correrán
ríos de agua viva. Jn 7:38.
Al
llegar a ti, toda miedosa, traumada por el dolor de una vida íntima destrozada
por el mal trato y que no decía ni compartía con nadie, hicieron mella en
mi mente, en mi cuerpo. Mi estima personal, estaba en desorden, en
desequilibrio. Producto de traumas familiares y del desamor, en primer lugar,
en mi primera familia, posteriormente, en mi segunda familia.
En
lugar de irme hacia decisiones equivocadas, me sumergía en el estudio, en mi
preparación personal, en los libros, en ayudar al que me necesitara, por todas
estas cosas, el Señor me ha regalado su luz admirable, para darme herramientas
poderosas, para defenderme regalándome su Palabra, viva, eficaz, confortante,
edificante, amorosa, llena de Fe, me dice cada día aquí estoy, Mujer, para
defenderte, para hacer justicia, porque mía eres, y te he traído hasta mí, para
que veas que si hay una verdadera vida, una vida libre de contaminación y del
maltrato. 1Jn. 2:1 ...abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo, el
justo.
Por
otra parte, el dolor me hacía ir hacia adelante, cada día buscaba más de una
intimidad con Dios, a quien debo, hoy, lo que soy, una mujer con una
sensibilidad hacia los seres indefensos, generalmente, hacia la niñez
maltratada, los jóvenes, a quienes por su inocencia e inmadurez son las
víctimas de padres llenos de dolor y baja estima, otrora maltratados por tantas
situaciones que los convierten en miembros de familias disfuncionales,
desvalorizadas maltratadoras, por esta razón, no podemos etiquetarlos con
palabras malsanas, son solo víctimas de su propia familia y de la inhóspita
sociedad de hoy día.
Al
mismo tiempo, se despertó en mí un gran amor hacia mi familia, un amor que es
distinto al que sentía anteriormente. Un amor que durante mucho tiempo pasó
inadvertido por los movimientos que hacía en mi vida. Dedicados a actividades
que me hicieron descuidarla. A pesar que hubo momentos en que quise huir,
preparaba las maletas y las dejaba hechas, y muchas veces, tomaba un vuelo y me
alejaba, por un día, dos días, pero nuevamente, el Señor, me decía, ese no es el
camino correcto, allí hay una familia que necesita de ti, porque eres luz para
ellos, la luz no se puede esconder. Mt. 5: 14.
Hoy,
por hoy, agradezco completamente al Señor Jesús, que me haya traído hacia sus
caminos, con lazos de amor, con lazos de seguridad, de protección, de
benevolencia, no hay otro como Él, por esta razón, escribo para darle Gracias y
exaltar con mucha modestia, humildad y sencillez la belleza de un mundo colmado
de satisfacciones, si perseveramos en su palabra, si no nos desprendemos de su
racimo, como dice la Escritura, en Jn, 15: 1,17. Yo soy la Vid, verdadera, y mi
Padre es el labrador. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará, y todo
aquel que lleva fruto, lo limpiará para que lleve más fruto. y lo más relevante
del mensaje, Ya Vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.
Así
que, en estos momentos, en pleno uso de mis facultades mentales, si me
preguntan que deseas hacer, les respondería, servirle al Señor, al Dios
altísimo que me llamó a su bendita luz admirable, que cada día se glorifica en
mi vida y me toma de la mano para levantarme, para hacer de mí, su amiga, su
Hija, una pacificadora que ha luchado en la vida para consolidar en mi su Gran
Propósito, porque para eso fui llamada, para hacer cosas grandes.
Finalmente,
reconozco que a sólo cuatro años de llegar a su luz, me está preparando y cada
día me regala motivos para vivir, para soñar, para amar, para compartir, para
consolidar, para nutrirme con su pan, con su agua y con su gran misericordia.
Todo
lo que respire alabe al Señor...Sal. 150: 6
Aleluya...
Aleluya.
Gloria
a Dios...